La Reflexología
Podal puede ser realizada sobre un sofá, una silla, incluso
también sobre el suelo, pero debería ser conveniente
realizarla sobre una camilla, debemos tener en cuenta que la
comodidad del paciente es lo más importante.
El reflexólogo, adoptará la posición más
conveniente para que su paciente se encuentre en una posición
relajada, y este debería estar situado en una posición
más baja que el.
El reflexólogo deberá tener en cuenta la edad
de su paciente, la sensibilidad ante la presión de sus
dedos y también de que hay que informarle del
tipo de terapia que utilizamos.
Algunos pacientes preguntan por la duración del tratamiento,
por consiguiente lo más adecuado será informarle,
que será él mismo quien determinara la finalización
según vayan desapareciendo sus síntomas.
El masaje en bebes y niños pequeños será muy
ligero, con fricciones suaves y de corta duración. En
casos de fiebre ligera, el masaje en las vías linfáticas,
puede ayudar a solucionar con más rapidez el problema,
unos pocos minutos será suficiente.
En los niños de 8 a 10 años en adelante puede
practicarse el masaje sobre todo para regular el sistema nervioso,
favorecer el trabajo de las glándulas endocrinas, que
en la pubertad sufren una fuerte sobrecarga, masaje para el desarrollo óseo
y muscular, y la estimulación de todo el sistema inmunitario.
No es aconsejable superar nunca los 20 minutos por tratamiento.
Con el masaje en los ancianos se puede ayudar en las funciones
motoras, la regulación del sistema nervioso, activar en
lo posible la capacidad respiratoria (no olvidemos que cuanta
más capacidad respiratoria más vida), la función
intestinal y del aparato urinario, es muy importante la eliminación
diaria de toxinas. El masaje deberá ser especialmente
suave y delicado, calibrando según la estructura ósea
la posibilidad que exista osteoporosis y de corta duración.
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