En la práctica
es preferible trabajar los pies desde las zonas de la
cabeza hasta las zonas de glándulas linfáticas. Este sistema,
es el que aplican la mayoría de los Reflexólogos.
Seguidamente se irán reconociendo las otras zonas de los
pies. Las ilustraciones correspondientes facilitan la búsqueda
de las zonas en el pie.
La Reflexología Podal siempre se efectúa en los
dos pies, no a la vez y tampoco cambiando continuamente de izquierda
a derecha (o viceversa). Lo mejor es efectuar el tratamiento
separándolo en zonas corporales, por ejemplo, zonas de
cabeza, zonas de digestión, etc. o por la correspondiente
situación anatómica de los órganos en el
cuerpo. No tiene importancia si se comienza en el pie izquierdo
o derecho. (Excepciones de esta regla serán explicadas
en lo sucesivo.)
Si solamente son tratadas determinadas zonas de reflejo de los órganos
en el pie, lo arriba mencionado cuenta de forma figurativa, siempre
que se encuentre una zona en los dos pies. En algunos órganos
sólo existe una zona en uno de los pies, y la regla principal
arriba mencionada pierde su significado. Las zonas del corazón
y sus zonas de correspondencia, deberían tratarse siempre
con cuidado evitando una presión demasiado fuerte para
evitar reacciones negativas.
Próxima lección: Primera
exploración
Anterior lección: Duración
del tratamiento
|