Principalmente debe
contarse con que la primera visita durará entre 40 y 50
minutos. Este primer contacto sirve principalmente para efectuar
la exploración. El terapeuta obtiene de forma general
y sobretodo a través del tacto de las zonas reflejas podales,
su primera impresión sobre el estado de salud del paciente
y detecta las zonas dolorosas.
Más tarde la duración de las visitas dependerá de
las reacciones del paciente respecto al tratamiento. Por regla
general una aplicación tiene una duración al menos
de 20 minutos, la mayoría de las veces entre 20 a 25 minutos.
La meta de la visita se ha alcanzado cuando el dolor en las zonas
de reflejo, al presionar con el pulgar es claramente inferior
o haya desaparecido totalmente.
También el número total de sesiones es distinto.
A veces son suficientes unas pocas para la curación, en
ocasiones (sobre todo en caso de enfermedades crónicas)
son necesarias 20 o más sesiones. La curación de
una enfermedad es detectada por el terapeuta a través
de dos modos distintos:
- En la zona de reflejo podal correspondiente no se produce
ninguna reacción dolorosa mediante presión
de los dedos.
- Otros métodos, diagnósticos independientes
de la Reflexología Podal también posibilitan la
curación de la enfermedad.
Si el Naturópata y el Reflexólogo no son los mismos
(por ejemplo, un Naturópata, puede dejar a un paciente
en manos de un Reflexólogo, para el tratamiento de zonas
de reflejo), entonces el Naturópata es responsable del
diagnóstico general con los métodos habituales
y el Reflexólogo lo es de las zonas de reflejo podales.
Próxima lección: Desarrollo
del tratamiento
Anterior lección: Técnica
de tratamiento
|