El terapeuta deberá advertir
al paciente que le debe avisar de estas reacciones antes del
comienzo del próximo tratamiento.
Reacciones típicas y muy habituales, son:
- Cambios en las heces y la orina a causa de un aumento
de eliminación de sustancias tóxicas y residuales
a través del intestino y riñones: la Reflexología
Podal estimula fuertemente estos “emuntorios” y produce
un aumento en las flatulencias y la eliminación de heces,
(la mayoría de las veces mal olientes), así como
orina turbia y de fuerte olor.
- También se produce aumento de eliminación
a través de la piel, ya que es uno de los “emuntorios” principales
del organismo.
- En la piel, al restablecer la circulación de
la sangre pueden aparecer: eccemas, pequeñas gotitas
de pus, forúnculos, etc. Las glándulas sudoríparas
producen una mayor cantidad de sudor, el cual a causa de la
eliminación
de más sustancias tóxicas y residuos puede ser
maloliente.
- En la vagina también se puede producir
un aumento de la cantidad de flujo y la acidez, lo que puede
provocar irritaciones
en zonas adyacentes.
- En la nariz, laringe y bronquios también se puede
producir un aumento en la secreción de las mucosidades,
similar a las que se sienten en un resfriado común.
- En ocasiones, tras la Reflexología Podal puede
aumentar la temperatura corporal. La fiebre es la primera defensa
del cuerpo, no se tiene que considerar como valor de enfermedad,
sino que es una reacción positiva de inicio de la curación.
- A veces se manifiestan síntomas de enfermedades
crónicas (como el reuma) o brotes de
inflamación (sobre todo en las raíces dentales, amígdalas
y cavidades nasales laterales).
- También puede producir reacciones psíquicas ya que actúa dentro del área psíquico cerebral
y también aquí logra reacciones curativas.
- A
veces pueden aparecer sensaciones de malestar general, dolores
de cabeza y incluso alguna sensación de mareos.
Todos estos síntomas pueden ser producidas por un tratamiento
demasiado intensivo.
Estas reacciones normalmente deberán ser consideradas
como normales, las cuales corresponden a un empeoramiento temporal
del estado general, tras el masaje.
Algunas de las reacciones pueden llegar a ser muy desagradables,
pero sin embargo, son imprescindibles para el inicio de la recuperación
de la salud.
No siempre deben aparecer reacciones desagradables, también
existen reacciones agradables. Muchas personas se dan cuenta
tras la Reflexología Podal de que se vuelven más
tranquilas y más relajadas, duermen mejor y su capacidad
de rendimiento psíquico físico va aumentando de
forma ostensible.
En ocasiones el sueño puede ser trastornado temporalmente a causa del efecto del tratamiento, pero esto no suele durar
mucho tiempo.
Hay que informar al paciente (aspecto muy importante) de estas
manifestaciones negativas para que no abandone el tratamiento.
Próxima lección: Indicaciones
Anterior lección: Reacciones
al tratamiento
|