Mediante el masaje de éstas
partes puede influirse a nivel reflejo sobre los correspondientes órganos
y vísceras. Además las zonas de los pies tienen
importancia diagnóstica, ya que dolores de presión
de zonas singulares indican trastornos funcionales y enfermedades
de las correspondientes áreas corporales.
Hay una separación del cuerpo en 10 zonas verticales
y 4 zonas horizontales. Estas zonas también las encontramos
en los pies. Ellas dividen el pie en un retículo longitudinal
transversal esquemático del cuerpo, en el cual se pueden
situar las partes del organismo y los órganos según
su emplazamiento real.
Las 10 zonas longitudinales del cuerpo
La teoría de las 10 zonas longitudinales la debemos al
ya anteriormente mencionado médico americano Dr. William
Fitzgerald (1872-1942), el cual ha sido uno de los cofundadores
de la Reflexología moderna.
El partió de la idea de que el organismo, desde la cabeza
a los pies y desde los hombros a las manos, está separado
en 10 zonas iguales, de orientación vertical. En los hombros
y en la parte inferior del cuerpo, estas zonas se reparten de
tal forma, que cada brazo y cada pierna haya respectivamente
5.
Estas pasan a través de todos los tejidos y órganos.
Es factible comparar estas 10 zonas longitudinales con los meridianos
de la medicina china, aunque las vías de éstas
no coincidan exactamente con las zonas del cuerpo, según
su opinión.
La Reflexología Podal traslada las 10 zonas longitudinales
del cuerpo a los pies, o sea que separa la planta y el dorso
en un correspondiente retículo. Así se hace posible
una localización en el pie de las partes corporales y
los órganos según su posición vertical.
Zonas longitudinales y trasversales y su correspondencia con
el pie.

Las 4 zonas transversales del cuerpo
No obstante, las 10 zonas longitudinales no son suficientes
para colocar órganos y partes del cuerpo correctamente
en el pie, sino que solamente permiten una primera ordenación
vertical.
Solamente mediante las 4 zonas transversales, en las cuales
el cuerpo está separado horizontalmente, es posible una
colocación de las zonas singulares, la cual es imprescindible
para el trabajo práctico de las zonas de reflejo en el
pie.
Estas zonas transversales se orientan en la articulación
de los hombros, en el arco inferior branquial y en la base de
la pelvis. Esto entonces tiene como resultante las siguientes
4 áreas del cuerpo:
- Área 1: Comprende la cabeza, cuello y nuca hasta
la línea transversal en la articulación de
los hombros.
- Área 2: Llega desde la articulación de
los hombros hasta el margen inferior bronquial (puede tratarse
fácilmente debajo de la piel); incluye pues los órganos
superiores hasta el codo.
- Área 3: Comprende el abdomen inferior y área
de la pelvis hasta su base, la cual delimita el tronco en su
parte inferior, incluyendo los ante brazos y las articulaciones
de la cadera.
- Área 4: Finalmente, la última área,
que comienza en la base de la pelvis, consiste en las piernas.
Este retículo transversal puede ser trasladado a los
pies y posibilita, junto al longitudinal de las 10 zonas corporales,
la creación de un “mapa” preciso del organismo.
Las 3 áreas transversales en la articulación de
los hombros (en el arco bronquial inferior y en la base de la
pelvis, en el pie), pasan por donde éste puede, de forma
anatómicamente imprecisa, separar dedos, área media
y raíz.
- La línea transversal del pie: Corresponde a la línea
transversal de la articulación de los hombros y pasa a
través de las bases de los dedos del pie. Entonces corresponden
al área 1 con los órganos de la cabeza, el cuello
y de la nuca. Por esto, la zona de reflejo podal del área
de nariz y faringe, el cual ya hemos mencionado como ejemplo
en las zonas longitudinales, se encuentra en los pulgares
del pie.
- Línea transversal del pie: Esta línea horizontal
corresponde a la línea transversal del arco bronquial
inferior. En el pie pasa a través del área ósea
del pie, la cual se orienta hacia los talones comprendiendo gran
parte de la bóveda del pie. El área del medio pie
comprende entonces el área 2 con órganos de tórax
y abdomen superior, así como brazos superiores hasta
el codo.
- Línea transversal del pie: La última línea
de orientación transversal, la cual corresponde a la de
base de la pelvis, se encuentra en el área de la raíz
del pie. Dentro de ella, la cual comprende los 3 huesos de palanca,
el hueso del bote, el hueso de salto y el hueso del talón,
se encuentran las zonas de las partes del cuerpo y los órganos
del área 3.
Según esta separación, estas formas determinadas.
Esto supone conocimientos fundados de anatomía, los cuales
normalmente no posee el paciente. En el próximo capítulo
indicaremos respectivamente con exactitud las correspondientes
zonas de reflejo de los órganos y partes del cuerpo en
los pies.
La representación de las zonas longitudinales y transversales
en el cuerpo y su correspondencia en los pies también
acabó con un error ampliamente difundido. Durante mucho
tiempo se habló solamente de la terapia de zonas de reflejo
de la planta del pie. Esta denominación es corriente también
hoy día, pero no es del todo correcta, las zonas de reflejo
no sólo se encuentran en las plantas de los pies, sino
también en el lado interior y exterior de los pies y en
su dorso. No sólo la planta del pie, sino todo el conjunto
de él, representa una imagen esquemática del cuerpo
y sus órganos.
Zonas transversales (visión plantar)

Zonas transversales (visión dorsal)

Zonas transversales (visión interna)

Zonas transversales (visión externa)

Próxima lección: Correspondencias_reflejas
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ósea del pie
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